Fernanda Torres Fernanda Torres

Eunoia, una palabra sutilmente perfecta.

¿Qué es Eunoia?

Eunoia pertenece al grupo de las palabras intraducibles. Es de esas palabras que llegan a tu vida en un momento oportuno y desde el primer instante te parecen hermosas, aunque todavía no sepas qué significan.

No recuerdo exactamente dónde la vi por primera vez. Sé que fue en Grecia. Quizá en la pared de un restaurante, en la placa de un hotel o en una postal que no compré. La palabra pasó por ahí y se me quedó pegada sin que yo supiera todavía por qué, ni lo que iba a significar más adelante en mi vida.

Lo que sí recuerdo con precisión es otro momento de ese mismo viaje. Estaba en un cuarto de hotel en Santorini. Abrí la ventana y vi el azul del Egeo — ese azul que no se parece a ningún otro azul del mundo. Y me acordé, así, sin avisar, que ir a Santorini había sido uno de mis sueños de niña.

Estaba adentro del sueño. Adulta. Con dinero mío. Comiendo un jitomate cherry que sabía a otra cosa. Con una amiga. Con el verano entero por delante.

Creo que en algún punto entre esa ventana y esa palabra empezó Eunoia.

El origen griego de una palabra que casi se pierde

Eunoia viene del griego antiguo. El prefijo "εὔ" significa bueno, y "νοιᾰ" significa pensamiento o mente. No tiene traducción literal; se ha romanizado como eúnoia y suele traducirse como "pensamiento bello" o "mente en equilibrio". Quienes la han llevado al inglés la definen como "a pure and well-balanced mind, a good spirit" — un espíritu bueno, puro y balanceado. Una conexión sostenida entre el alma y el corazón.

Aristóteles ya la usaba en su Retórica para nombrar la buena voluntad, la benevolencia entre quien habla y quien escucha. Para él, era uno de los fundamentos básicos de la ética humana.

Un dato curioso: en inglés, eunoia es la palabra más corta que contiene las cinco vocales.

Por qué "Eunoia" no es otra moda de bienestar

Hace unos años se puso de moda el mindfulness. Después meditar. Después los hábitos atómicos. Todo puede volverse moda pasajera. Pero, ¿qué hace que Eunoia se sostenga cuando la moda se desinfla?

Que Eunoia es sutilmente perfecta. No exige la perfección, ni pretende que todo esté bien en todo momento, ni siquiera cuando las cosas no están bien.

Eunoia no es una actividad como meditar. No es una corriente como el ejercicio en turno. No es una técnica de productividad. No es religión, no es un suplemento, no es una pastilla mágica.

Eunoia es un estado. Y a los estados se llega tomando responsabilidad de tu vida, de tus acciones, incluso incomodándote lo suficiente en donde estás como para no tener más remedio que moverte.

Es un estado donde la mente y el corazón encuentran armonía, y ese estado se construye con tiempo, con acciones inspiradas, reconociendo que uno no es perfecto, que somos humanos, que no tenemos todas las respuestas y que es nuestra responsabilidad salir a buscarlas.

Ese orden empieza en el centro de uno. En el corazón.

¿Qué es eso que hace saltar tu corazón?

Para llegar a un corazón en armonía primero hay que descubrir qué lo hace saltar. Y eso requiere quitar tabúes, enfrentar miedos, sentarse a reflexionar, mirar hacia adentro sin urgencia. Es un proceso de valientes: a nadie le gusta ver sus sombras, a nadie le gusta admitirse inseguro, a nadie le gusta enfrentar sus miedos. Pero hay una armonía profunda del otro lado.

¿No sabes qué te hace saltar el corazón? Sal a buscarlo. ¿Hay algo que no te gusta? Cámbialo. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, y precisamente por eso existe Eunoia: porque siempre tenemos dos caminos. Rendirnos ante la situación o decidir creer que algo podemos hacer.

Si estás leyendo esto es porque tienes internet, un dispositivo, tiempo, capacidad de leer. Algo en ti dijo "algo debe cambiar", y eso ya es un principio de Eunoia. Agradecer donde estamos hoy, lo que tenemos hoy, lo que nos rodea hoy — sin dejar de querer que algunas cosas evolucionen — es habitar el estado.

Y lo que sí está en nuestras manos es lo tangible: tejer la vida día a día. Por eso Eunoia no es la pastilla mágica ni el trend del momento. Es el estado sostenible en el tiempo que nos permite tomar mejores decisiones para nuestro bien mayor y reconocer que tenemos capacidad y control.

Y todavía queda una capa más: creemos que somos algo fijo. Naces, creces, te reproduces, mueres. ¿Y si tu corazón vino a expandirse? ¿Y si no te distraes, sino que a tu mente le interesan muchas cosas al mismo tiempo? ¿Y si no eres solo "abogada" o solo "mamá"? ¿Y si te dieras permiso de explorar los horizontes infinitos de tu propia persona sin pedir permiso, sin miedo al "qué van a decir"?

Vivir en Eunoia: un estado, no una técnica

Poco tiempo después la palabra volvió a mí. Y ya no era solo una palabra bonita en griego: era el mapa de un estado al que quería llegar y sostener.

Uno de los principios de la meditación es que el estado que alcanzas durante los veinte minutos que meditas, aprendas a sostenerlo el resto del día. No se trata de ser monje en un retiro y volver a la vida rota. Se trata de tener pensamientos incómodos, bloqueos, miedos, triggers — y dejarlos pasar sin perder tu centro.

Eunoia funciona igual. No es un día. Es una repetición. Es encontrar aquello que a ti te dé paz, que le dé armonía a tu corazón. Es reconocer que las cosas simplemente son. Es tomar control de lo que puedes controlar. Dicen que existen los asuntos de Dios, los asuntos de otros, y tus asuntos. Los tuyos te competen. Son tu responsabilidad y están en tus manos.

Tomar acción consciente sobre lo tuyo es entrar poco a poco en un estado Eunoia. Y eventualmente eso te lleva a reconocerte como un ser infinito que tiene ganas de vivir, de crear, de ser más para sí mismo y para los demás.

Nada de esto se logra de un día para otro. Requiere herramientas, ayuda, técnicas, práctica. Y eso es lo que encontrarás en MyEunoia. Quizá te resuene algo de todo lo que digo. Quizá no. Este espacio existe para ayudarte a cambiar la vida donde sea que estés hoy mismo.

Bienvenida a MyEunoia — a beautiful state of mind. Tu espacio para encontrar el balance entre pensamiento, alma y corazón.

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